Trastornos cognitivos y emocionales asociados al tiempo de exposición en pantallas

Por: Edgar Peña Rodríguez

Director Científico Neurocom Group Colombia

Jason Nagata Profesor Asociado de la Universidad de California –UCLA, realizó seguimiento durante dos años a preadolescentes entre 9 y 11 años de edad, solicitando reportes de uso diario de diferentes dispositivos tales como celulares, tablets y televisores.

Lo más relevante del seguimiento, fue el tiempo de interacción diario con pantallas para usos no educativos, con promedio de 5.5 horas en edad infantil y hasta 8.5 horas en adolescentes, con una relación directa entre mayor tiempo de dedicación a videojuegos, videochats e intercambio de textos y la posibilidad de desarrollar alteraciones de atención, impulsividad , irritabilidad, ansiedad y depresión. Por cada 10 preadolescentes y adolescentes con tal tipo de alteraciones cognitivas, emocionales y comportamentales, 5 de ellos se ubicaban entre aquellos con tiempos excesivos de dedicación a pantallas.

Trastornos cognitivos y emocionales asociados al tiempo de exposición en pantallas

Está suficientemente demostrado el poder adictivo del uso de celulares y tablets, más aún cuando se trata de competencias en juegos personales o colectivos, cuya dosis de adrenalina excitatoria y posterior relevo de tensión emocional y liberación de recompensas bioquímiccas, causan la tendencia a repetir insistentemente tales conductas, limitando la oportunidad de dedicación a otras actividades más formativas como el deporte y el fortalecimiento de interacciones psicosociales y vinculación a redes de apoyo con amistades.

En otro estudio se encontró que jóvenes solteros con percepción del más alto nivel de felicidad, marcaban con el valor más alto de satisfacción y agrado las relaciones con sus amistades, incluso por encima del nivel de agradabilidad de sus relaciones familiares. Los menos felices eran aquellos con menores niveles de satisfacción con amistades, justamente quienes por su dedicación adictiva, prefieren las pantallas a buscar diversión en  actividades sociales, culturales y deportivas.

En consecuencia y asociando los resultados de estos estudios, es posible inferir el rol de la adicción a los celulares, chats y videojuegos  como desencadenante de las alteraciones emocionales y cognitivas que han venido aumentando en prevalencia cada vez a edades más tempranas.

Si bien es cierto que los padres de las nuevas generaciones han encontrado en este tipo de dispositivos tecnológicos un apoyo para la entretención y diversión de sus hijos, también lo es que en varios casos se ha transferido a las tablets y celulares, el rol parental de la educación emocional y comportamental en etapas críticas de la crianza.

En la mayoría de casos de niños y jóvenes con alteraciones cognitivas, emocionales y comportamentales atendidos en Neurocom, se encuentra como factor común la queja de los Padres por la dedicación exagerada de sus hijos al móvil, la tablet y el PC, para usos distintos a los escolares; lamentablemente poco se reconoce la responsabilidad de los mismos Padres en el modelamiento de esas conductas para sus hijos y el consecuente APRENDIZAJE POR IMITACIÓN.