El eje intestino-cerebro en el TDAH

Recientes investigaciones han explorado la relación entre la microbiota intestinal y el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), sugiriendo que el equilibrio microbiano en el intestino podría influir en la aparición y severidad de los síntomas del TDAH.

Descubrimientos sobre la Microbiota Intestinal y el TDAH:

  • Eje Intestino-Cerebro: La comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino-cerebro, permite que la microbiota influya en la producción de neurotransmisores clave como la serotonina y la dopamina, ambos implicados en la regulación del estado de ánimo y el comportamiento.
  • Inflamación Sistémica: Un desequilibrio en la microbiota intestinal puede promover una inflamación crónica de bajo grado, afectando el sistema nervioso central y potencialmente contribuyendo a los síntomas del TDAH.
  • Disbiosis y Comportamiento: Estudios han encontrado que personas con TDAH presentan una composición microbiana diferente en comparación con individuos sin el trastorno, lo que sugiere que una microbiota alterada podría influir en áreas cerebrales relacionadas con la atención y el control de impulsos.

Identificación de Alteraciones en la Microbiota:

Para determinar si existe una disbiosis intestinal en individuos con TDAH, se pueden considerar las siguientes evaluaciones:

  • Análisis de Microbiota Fecal: Mediante técnicas de secuenciación genética, se analiza la composición bacteriana en muestras fecales para identificar desequilibrios específicos.
  • Evaluación de Síntomas Gastrointestinales: La presencia de síntomas como diarrea, estreñimiento o dolor abdominal puede indicar alteraciones en la microbiota.

Tratamientos Basados en la Modulación de la Microbiota:

Aunque la investigación está en etapas iniciales, algunas intervenciones prometedoras incluyen:

  • Simbióticos (Probióticos y Prebióticos): Un estudio liderado por el Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) destacó que la combinación de probióticos y prebióticos puede ser efectiva para controlar la irritabilidad en adultos con TDAH.
  • Dietoterapia: La adopción de una dieta equilibrada rica en fibra, frutas y verduras puede favorecer un microbioma saludable, potencialmente mejorando los síntomas del TDAH.
  • Trasplante de Microbiota Fecal (TMF): Aunque aún en fase experimental, el TMF implica la transferencia de microbiota de un donante sano a un receptor para restablecer el equilibrio microbiano.

Es esencial que cualquier intervención dirigida a modificar la microbiota sea supervisada por profesionales de la salud especializados, ya que se requiere un enfoque personalizado para cada paciente. En Neurocom contamos con el servicio de medicina funcional, con el fin de apoyar la mejora de las personas con TDAH, desde la comprensión de integral de disfuncionalidad a nivel metabólico y la intervención con alto criterio clínico.