
El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños se manifiesta principalmente a través de tres grupos de síntomas: falta de atención, hiperactividad e impulsividad. A continuación, se detallan las características asociadas a cada grupo:
Falta de atención:
- Dificultad para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas.
- Cometer errores por descuido en tareas escolares u otras actividades.
- Parecer no escuchar cuando se le habla directamente.
- No seguir instrucciones y no finalizar tareas escolares o quehaceres.
- Dificultad para organizar actividades y tareas.
- Evitar o mostrar desagrado por tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
- Perder objetos necesarios para tareas o actividades.
- Ser fácilmente distraído por estímulos externos.
- Olvidar actividades cotidianas.
Hiperactividad:
- Inquietud constante, como mover en exceso manos o pies, o retorcerse en el asiento.
- Levantarse en situaciones donde se espera que permanezca sentado.
- Correr o trepar en situaciones inapropiadas.
- Dificultad para jugar o participar en actividades de ocio de manera tranquila.
- Estar «en movimiento» o actuar como si tuviera un motor interno.
- Hablar en exceso.
Impulsividad:
- Responder antes de que se haya completado la pregunta.
- Dificultad para esperar su turno.
- Interrumpir o inmiscuirse en conversaciones o juegos de otros.
Estos síntomas suelen manifestarse antes de los 12 años y pueden variar en intensidad. Es común que interfieran en el rendimiento escolar y en las relaciones sociales del niño. Es importante destacar que no todos los niños con TDAH presentan todos los síntomas; algunos pueden mostrar predominancia en la falta de atención, mientras que otros en la hiperactividad o impulsividad.
Para un diagnóstico preciso, es esencial la evaluación integral con Mapeo Cerebral y pruebas neuropsicológicas como las que practicamos en Neurocom.
