Microestructuras cerebrales y autismo

Por: Edgar Peña Rodríguez
Director Científico Neurocom Group

Newman y Van Horn, investigadores de la Universidad de Virginia y vinculados al Centro de Excelencia de Autismo del Instituto Nacional de Salud de Norteamérica, compararon grupos de personas con y sin diagnóstico TEA, utilizando la técnica de Resonancia Magnética por Difusión y modelos matemáticos para observar el movimiento a través del tejido biológico cerebral.
Su principal hallazgo fue encontrar en personas con signos conductuales y cognitivos típicamente autistas, características microestructurales particulares de axones celulares más delgados por medio de los cuales se transmiten los impulsos eléctricos entre las neuronas del cerebro, con frecuencias de onda marcadamente lentas.

Anteriormente el diagnóstico del TEA se basaba exclusivamente en la observación del desempeño conductual, emocional y cognitivo, pero con técnicas avanzadas de Neurociencia Aplicada, hoy es posible validar tales impresiones con indicadores cerebrales típicos de esta población.


Una de las técnicas disponibles a bajo costo y facilidad de aplicación, es la conocida EEGq o mapeo de actividad electroencefalográfica cuantificada, a través de la cual puede identificarse la frecuencia y potencia de las diferentes ondas cerebrales, permitiendo mayor confiabilidad a la impresión diagnóstica observacional, realizada por Pediatras, Neurólogos, Psiquiatras y Psicólogos. (Ver descripción del funcionamiento de la técnica en www.neurocomgroup.com).

Mapeo Cerebral


Afortunadamente hoy es factible neuromodular o entrenar la producción deseable de tales ritmos cerebrales, mediante procedimientos de neuroestimulación y retroalimentación, basadas en los mismos principios de aprendizaje desarrollados por la Psicología Operante. (Ver descripción de Neurofeedback en https://neurocomgroup.com/neurotecnologias/#neuro-feedback).

En conclusión, por razones de axones neuronales más delgados en personas con TEA, su ritmo cerebral predominante es de frecuencia baja, asociado a sus características conductuales, cognitivas y emocionales distintivas; tales frecuencias de onda o ritmo pueden ser detectadas mediante técnicas de mapeo cerebral cuantificado y moduladas mediante entrenamiento psiconeuroeducativo de estimulación y bioretroalimentación EEG, conocido como Neurofeedback.