Por: Edgar Peña Rodríguez, Director Científico NEUROCOM GROUP
Según la teoría del equilibrio social propuesta por el Psicólogo Social Fritz Heider:
1) el Enemigo de mi Enemigo es mi AMIGO;
2) el Amigo de mi Amigo es mi AMIGO;
3) el Amigo de mi Enemigo es mi ENEMIGO;
4) el Enemigo de mi Amigo es mi ENEMIGO.
Por lo general este es el modelo de AMISTAD-ENEMISTAD como las familias esperan que sus hijos adopten preferencias y rechazos sociales e ideológicos, promoviendo creencias acerca de que las familias amigas de los padres también deben ser las mismas para los hijos y lo contrario, los enemigos de los padres por solidaridad consecuente serán enemigos de los hijos.
Son las tradicionales afinidades y posiciones divergentes de amistades y no amistades entre grupos sociales, que se consideran convenientes para conservar el equilibrio de las sociedades democráticas. No obstante, paradójicamente es la posición perpetuadora de las divisiones y confrontaciones económicas y políticas más críticas, incluso al interior de un mismo núcleo familiar.

Sin embargo, estas aparentes reglas sociales no son del todo naturales en el proceso de desarrollo psicosocial en la infancia; la aparente lógica argumentativa de los cuatro enunciados del equilibrio, no es la que ordena y motiva las preferencias de amistad y enemistad en los niños. Son los actos y consecuencias concretas para la persona en sus interacciones con otros, los que filtran y deciden la esencia de la amistad.
AMIGO es quien de manera casi egoísta complace los intereses de juego, comparte conductas de alimentación, brinda protección, solidaridad y compañía; ENEMIGO es quien compite por los beneficios, castiga, agrede, fastidia y restringe derechos.
En la infancia las reglas son tan desafiantes de las convenciones sociales, que si alguien declarado como AMIGO, demuestra las mismas conductas de amistad con otro semejante, no siempre ese otro pasa a ser mi AMIGO (regla 2), sino un nuevo ENEMIGO en competencia por mi amistad. Así que no siempre el AMIGO de mi AMIGO es mi AMIGO, así como tampoco el ENEMIGO de mi AMIGO es obligatoriamente mi ENEMIGO; eventualmente puede terminar siendo mi AMIGO, por ser ENEMIGO de mi ENEMIGO.
Tratemos de dar un ejemplo: si existe un niño A que hostiga a mi amigo B, pero ese A, a su vez también hostiga a mi enemigo C, entonces quien hostiga a mi amigo B, por razón de su enemistad con mi enemigo C , termina siendo mi AMIGO y no mi ENEMIGO por hostigar a mi amigo B.

